¿Y ahora qué? La vuelta a la nueva “normalidad”….

En estos días muchas personas me han expresado su preocupación por el inicio de la desescalada. Por supuesto, no es que no se alegren por los avances en la crisis o por volver a tener libertades que estaban limitadas, pero el confinamiento ha supuesto una circunstancia ambivalente para ellas. Más allá de la preocupación por la crisis sanitaria, de la adaptación forzosa y abrupta al confinamiento o de la separación eventual de familiares, estas personas han encontrado en el confinamiento un paréntesis en el tiempo. Esto ha hecho que lo vivan como una pausa en las preocupaciones diarias, las exigencias, la toma de decisiones o responsabilidades. Sintieron que su vida se ralentizaba, al amparo de la situación. El objetivo principal del aislamiento era evitar el contagio, con lo cual otras expectativas o tribulaciones quedaron relegadas o pospuestas. Más específicamente, a personas con agorafobia, fobia social y ciertos tipos de trastorno obsesivo compulsivo, el confinamiento les ha supuesto una parada en sus enfrentamientos y les ha reforzado la creencia ya concebida del hogar como fuente de seguridad. La vuelta a “la normalidad” implica volver a salir, a exponerse en la calle y volver a retomar temas conflictuantes que habían quedado relegados. De cara a enfrentar esta nueva situación es recomendable tener en cuenta estos aspectos:

– Aceptar que la nueva situación no es la misma que la de antes del confinamiento. No tiene porque ser mejor, ni peor, simplemente es diferente y requerirá un proceso de adaptación.

– Ajustar las expectativas a la nueva situación. Plantearse objetivos graduales e ir avanzando de manera progresiva.

– Tener paciencia. El confinamiento ha durado más de dos meses, recuperar las rutinas habituales puede llevar un tiempo.

– Mantener hábitos saludables adquiridos durante la cuarentena u otros que puedan ser útiles para esta nueva etapa.

– Ser flexibles, en la manera de relacionarse, de salir, de hacer las cosas y de tratarse a uno mismo.

– Seguir y ser responsables con las pautas establecidas, pero no obsesionarse con el contagio. A las personas con trastornos de ansiedad que sientan bloqueo o rechazo a volver a salir, es aconsejable:

– Tomar conciencia que quedarse en casa no es una opción. Tarde o temprano hay que enfrentar y en estas situaciones cuanto antes mejor.

– Establecer exposiciones pautadas graduales.

– Reforzar al practica de mindfullnes para conectar con el momento presente.

– Practicar las herramientas de control de la ansiedad: respiración, relajación…

– Fomentar las autoinstrucciones, sobretodo de enfrentamiento.

– Valorar cada pequeño paso y recordar que en el avance la constancia es necesaria. A todas estas personas, recordarles que ante el Covid, reponsabilidad; ante el miedo, enfrentamiento.

El miedo también es un virus!

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